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Akener el Desolado es el Líder Supremo Necrón del Planeta Aunvild  en el cual, lideró a su hueste muerta para arrasar con el ejercito imperial que custodiaba le planeta, Akener uso su Dáculus y su Guantelete de fuego para acabar con sus enemigos, mientras los monolitos se restauraban y su hueste eliminaba a todo ser vivo de la faz del planeta para restaurar su antigua Necropolis, y a su vez revivir a la Dinastía Aurkair para que de nuevo la muerte se expandiera por la galaxia. 

Pocos días después de que la Dinastía Aurkair resurgiera, los necrones bajo el mando de Akener el Desolado, invadieron y erradicaron toda la vida de los planetas, Opary I y II y de Wirnon alfa tomando posesión de todo el sistema de Aunvild en cuestión de meses de ataques.

Resurgimiento de La Necrópolis.Editar

El sistema de Aunvild era custodiado por el 21st Regimiento de Aunvild Destinado allí hace pocos años para proteger el sistema protegido de xenos, lo que el imperio no sabía es que bajo tierra en las catacumbas de Kronin Ohr la actividad que miles de años ceso, volvió a empezar, escarabajos llendo de un lado a otro, guerreros necrones patrullando la zona, Akener el Desolado mirando al infinito pensando en como iniciar la resurrección de su necropolis, la necropolis que en un tiempo causo terror con solo oir su nombre y que ahora permanece olvidada por los eones...

Cuando una cuarta parte de las fuerzas de la Necropolis estaban resucitadas, Akener inicio el ataque sorpresa sobre los guardias imperiales, acabando con gran parte de los guardias destacados y de los vehículos, la reacción de la guardia fue rápida destacando más tropas y dotaciones en la brecha abierta por la hueste de Akener. Los guardias imperiales frenaron el avance necrón con leman russ y algunas tropas de asalto pero Akener previó esto y decidió enviar un espectro canóptico detrás de sus lineas volviendo a abrir una brecha para avanzar por la ciudad acabando con todo ser viviente, el ataque necrón fue tan repentino que los ciudadanos aún permanecian en el planeta. 

Espectro canóptico

Espectro canóptico.

La lucha en las calles se transformo en masacre, los ciudadanos huían despavoridos del ataque necrón, la guardia imperial se encontraba saturada, sus parapetos caían, los vehículos eran destruidos, los guardias abatían a los necrones pero estos se levantaban y reanudaban su avance silencioso y mortal; las guadañas necronas derribaban la aviación imperial y destrozaban los edificios usados como defensas improvisadas, un avance metro a metro machado de sangre hacía la victoria necrona más próxima, la situación para los imperiales era más y más desesperada con cada vez menos efectivos las posiciones eran tomadas una a una, no había nada que detuviera a los necrones ya no....

Akener el Desolado marchaba al frente de su ejercito silente e inmortal, el centro de mando de Aunvild quedaba a unos pocos metros, y en lo alto de este el gobernador imperial contemplaba horrorizado la situación, veía como todo lo que le pertenecía era siendo destruido y arrebatado por los necrones, el centro de mando estaba siendo arrasado los necrones hicieron brecha acabando con todo ser viviente del lugar en lo alto aún permanecía el gobernador horrorizado, no podía creer lo que ocurría, en ese instante Akener el Desolado lo atravesó con su dáculus y lo lanzo por lo alto del centro de mando, la batalla había terminado el silencio reinaba ahora en Aunvild, el cuerpo agónico del gobernado caía ante una perspectiva de una ciudad destruida, humeante y muerta, ahora el único sonido reinante era el de la marcha de la hueste de Akener por todo el planeta.

Una compañía de ultramarines alertada por la situación fue enviada al planeta, las guadañas necronas atacaron y derribaron varias thunderhawks al ver como se acercaban, los necrones estaban más que preparados para la lucha interceptando sus escuadras, acabando con sus refuerzos, atacando como una marea de muerte, los ultramarines resistían los continuos envites de los necrones, pero con los dreadnought destruidos y los predators inmovilizados no podían hacer mucho, habían subestimado a los necrones, un error que pagarón muy caro, fueron arrinconados en las inmediaciones de la ciudad, solo quedaban dos escuadras tácticas, cinco exterminadores, el capitán y el capellan, los cuales usando todo lo que tenían frenaban a los necrones, pero en ese instante ocurrió algo, Akener el Desolado apareció detrás del capitán y con su dáculus lo atravesó dandole una muerte lenta y dolorosa; los marines y exterminadores quedaron inmoviles ante aquella horrenda visión el capellán salto sobre Akener pero el lo detuvo usando su guantelete de fuego para matar al capellán, tras esto los marines fueron acribillados por las armas gauss, la compañía enviada fue eliminada en un corto periodo de tiempo, en ese día los ultramarines
Caída de Danmos

Caída De Danmos, recordatorio de la derrota de los Ultramarines.

aprendieron a no subestimar a sus enemigos necrones, ese día una compañía fue totalmente destruida.